lunes, 3 de septiembre de 2007

Sigue El Camino Amarillo

Siempre se ha juzgado mal el hecho de que alguien piense de forma diferente. La mayoría de las veces la crítica cae, en personas buenas, con intereses rebozantes de una altura de mira que me impresionan; con muchas ideas que buscan hacer de esta sociedad, algo mejor. Y se les apunta con el dedo diciendo: "No digas eso, no pienses así. Eso va contra la moral... Eso va contra los designios de Dios... Eso va contra la cultura... Etc". Para mi todo eso es basura. ¿Quién se cree la gente para cortarle las alas a los demás? ¿Acaso en este mundo no hay libertad de sentir?
Mi tesis es la siguiente: "Uno debe ir en favor de lo que siente, pero siempre de la mano del bien".
Según yo, ¿qué es el bien?
Es el sentimiento que motiva a alguien a hacer su felicidad, sin ir por sobre la de los demás. Muy por el contrario ese sentir debe movernos a ayudar a encontrar la felicidad del prójimo.
¿No lo creen así?